R M 2008
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PNUMA PNUD BM WRI - ECOESPAÑA. EDICIÓN EN ESPAÑOL CON EL APOYO DE LA FUNDACIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN Y EL DESARROLLO AMBIENTAL (FIDA) Y LA CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO DE LA COMUNIDAD DE MADRID
Recursos mundiales: La riqueza del pobre
Vamos a hacer que la naturaleza trabaje para los pobres
Madrid. Ecoespaña.
Kemal Dervis, Klaus Töpfer, Ian Johnson, Jonathan Lash. La pobreza profunda es un obstáculo fundamental para los sueños y aspiraciones de seres humanos en cada país. Incluso después de cinco décadas de esfuerzos para lograr desarrollo y crecimiento, las dimensiones de la pobreza aún nos asombran. Casi la mitad de la población mundial vive con menos de 2 dólares al día, más de 1.000 millones de ellos lo hacen con 1 dólar o menos. La pobreza a esta escala supera las fronteras de cualquier país o región en particular y afecta el bienestar de todos nosotros.
La publicación de Recursos mundiales llega en un momento particularmente crítico. Las economías de muchos países en desarrollo han estado creciendo a marchas forzadas durante varios años. Ese crecimiento nos ha hecho darnos cuenta de dos crudas realidades: en la mayoría de esos países ha sacado a millones de personas fuera de la extrema pobreza, pero es alarmante el precio que estas naciones están pagando en forma de degradación acelerada de sus recursos naturales. (…)
Recursos mundiales plantea proposiciones simples:
? El crecimiento económico es el único medio realista para sacar a los pobres fuera de la extrema pobreza en el mundo en vías de desarrollo, pero debe reforzarse la capacidad de los pobres para participar en el crecimiento económico si es que han de participar en sus beneficios.
? Los cimientos para construir una estrategia de crecimiento que favorezca a los pobres comienzan en los recursos naturales. Éstos aportan la base de la que depende la frágil existencia de la vasta mayoría de los pobres, pero sobre la que ejercen muy escaso control y, por tanto, no pueden ejercitar un gobierno pleno.
? El papel de la gobernanza –una gobernanza transparente y responsable– es crítico para promover un crecimiento favorable a los pobres y es esencial para asegurar que el motor de ese crecimiento, la abundancia de recursos naturales, es gestionada sabiamente.
Hay algunas cosas que sabemos con certeza. Sabemos que la inmensa mayoría de los pobres del mundo se concentran en zonas rurales. Sus medios de vida dependen de los campos, bosques y aguas –la generosidad de los ecosistemas.

Estos ecosistemas aportan un activo natural básico que los pobres que viven en el medio rural pueden emplear para comenzar un proceso de creación de riqueza que les proyectará fuera de la subsistencia hacia la corriente principal de las economías nacionales, pero sólo bajo las circunstancias adecuadas.
Si la base de recursos naturales no es gestionada pensando en el largo plazo, si es explotada y contaminada para obtener beneficios a corto plazo, nunca suministrará el combustible para el desarrollo económico en la escala necesaria para aliviar la pobreza.
Y esto es lo que sucede actualmente, como muestra dramáticamente la Evaluación de Ecosistemas del Milenio. Si los ecosistemas del mundo suponen las existencias de capital natural del planeta, hemos reducido esa suma a un ritmo alarmante en las últimas décadas. Durante los últimos 50 años, hemos modificado los ecosistemas más rápidamente que en ningún otro momento de la historia de la humanidad, en gran medida para cubrir las demandas de alimentos, agua potable, madera y fibras.
Estos cambios no se han producido sin un beneficio. Los incrementos obtenidos en el volumen de alimentos, fibras y otros servicios han contribuido a mejorar el bienestar humano. Sin embargo, las ganancias están distribuidas de forma desigual y los pobres con frecuencia soportan los costes asociados.
Al crecer las poblaciones y las economías, las presiones sobre los ecosistemas se incrementarán inexorablemente. Gracias a la EM, finalmente entendemos, en términos que hasta los economistas o banqueros más estrictos pueden apreciar, el valor económico de nuestros haberes en capital natural. Y al igual que el banquero o el economista, ahora entendemos que debemos administrar ese capital –un fondo de inversión, si se quiere– de forma que no sólo nos provea para satisfacer nuestras necesidades hoy, sino también las necesidades de las generaciones futuras.
Esta obra documenta que semejante administración de la naturaleza es también un medio eficaz para luchar contra la pobreza. Cuando las familias pobres mejoran su gestión de los recursos –ya sean pastos, bosques o bancos pesqueros– la
productividad de estos sistemas aumenta.
Cuando esto se combina con un mayor control sobre estos bienes naturales, a través de derechos de propiedad más fuertes, y una mayor inclusión en las instituciones locales, los pobres pueden obtener un aumento de la productividad a modo de mayores ingresos. Con mayores ingresos procedentes del medio ambiente –a los que nos referimos como ingresos ambientales– las familias pobres experimentan una mejora en la nutrición y la salud y comienzan a acumular bienes. En otras palabras, inician su camino de salida de la pobreza.
Desde hace algún tiempo sabemos que el crecimiento económico, el crecimiento que expande la disponibilidad de oportunidades, es necesario en cualquier esfuerzo consistente para aliviar la pobreza. Pero la calidad de ese crecimiento es crucial si de verdad se quiere que sus beneficios económicos se extiendan a los pobres. El crecimiento favorable a los pobres basado en el uso sostenible del capital de recursos naturales requiere un cambio fundamental en la gobernanza.
El anterior Recursos mundiales demostró que las decisiones más inteligentes y justas sobre el uso de los recursos naturales se han de hacer de forma abierta y transparente. Aquellos más afectados por semejantes decisiones deben tener un acceso pleno a la información y la capacidad de participar.
El cambio en la gobernanza necesariamente debe incluir reformas que den a los pobres una verdadera participación en su futuro. Las cuestiones de la propiedad de la tierra, la responsabilidad sobre los recursos mantenidos en común, el control y la transparencia deben ser afrontados de manera que se reconozca y catalice el papel del interés individual y del de la comunidad en la gestión de los recursos naturales como un fondo a largo plazo.
Incluido en estas reformas debe figurar un mandato claro para acabar con la corrupción, que oprime particularmente a los pobres. El soborno de funcionarios gubernamentales, los acuerdos internos de intereses ocultos y la explotación de los recursos naturales para el beneficio inmediato de unos pocos generan un entorno donde los derechos de los pobres sobre los recursos son violados y no puede florecer un crecimiento favorable a los pobres.
El incremento de instituciones libres e incorruptas en los países en desarrollo supone el catalizador que nos ayudará a solucionar estos dos retos inextricablemente unidos: la erradicación de la pobreza extrema y la administración de nuestro capital natural para que satisfaga nuestras necesidades futuras.
El acceso al capital natural para crear riqueza, el control y la responsabilidad sobre ese capital, la información y tecnología básica para hacer que ese control sea útil y productivo y la capacidad de alcanzar mercados que introduzcan a los
pobres en la economía global son las herramientas disponibles.
La recompensa para los países que empuñan estas herramientas es la perspectiva de un futuro mucho mejor que el que afrontan hoy en día y una estabilidad social basada en la elección, el acceso y las oportunidades económicas.
Estas metas no serán alcanzadas sin un precio para el mundo desarrollado, pero se trata de uno que los países desarrollados deberían estar deseosos de pagar, dada la recompensa. Los programas de ayuda tendrán que volverse más orientados a objetivos y responsables.
El libre comercio tendrá que significar sólo eso. Tarifas, cuotas de importación y subsidios a los cultivos deberán ser modificados, minimizados o eliminados para que la promesa de una vida mejor que nace en una granja en África central no se estrelle en los puertos de Europa, Japón o Estados Unidos. Tengamos en cuenta las consecuencias de la inacción o la acción equivocada: la pobreza continuada. Los estragos sin control de enfermedades prevenibles.
Generaciones perdidas cuyo talento y potencial nos son negados. El agotamiento de recursos vitales para nuestro futuro. Y la corrosión social nacida de la desigualdad y la inestabilidad política que las fronteras nacionales no pueden contener
por más tiempo.
Gran parte de lo que reclamamos en este último informe está incluido en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, adoptados por las Naciones Unidas en 2000 y con el compromiso de las naciones más ricas del mundo. Recursos mundiales nos muestra cuán importante es la gestión de los ecosistemas en beneficio de los pobres para alcanzar estos objetivos.
Lo que Recursos mundiales argumenta elocuente e inequívocamente es que el camino adelante está ahora más claro que nunca. El informe presenta abundantes ejemplos a adoptar e imitar, demostrando cómo las naciones pueden fomentar una aproximación al crecimiento rural desde la raíz que comienza naturalmente con los bienes que los pobres ya poseen.
Sabemos mucho más de lo que sabíamos en Río en 1992. Conocemos el disparate de extender la ayuda sin las herramientas para aplicarla, de garantizar reducción de la deuda sin una mejora en la gobernanza, de estimular la producción sin acceso a los mercados. Y conocemos la promesa que suponen los ecosistemas para la reducción de la pobreza. Cumplir esa promesa puede permitir que la generosidad de la naturaleza se convierta en la riqueza de los pobres. Nunca antes tanto había estado
en juego, y nunca antes habíamos sido tan capaces de actuar.
Kemal Dervis
Administrador Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
Klaus Töpfer
Ex Director ejecutivo Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
Ian Johnson
Vicepresidente para el Desarrollo Sostenible Medioambiental y Social Banco Mundial
Jonathan Lash
Presidente Instituto de Recursos Mundiales
DEL PRÓLOGO DE RECUSOS MUNDIALES: LA RIQUEZA DEL POBRE
Informe presentado en la edición en español por Beatriz Elorriaga,
Consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid
"Es esencial la cooperación al desarrollo como eje transversal de nuestras acciones en el exterior, tanto a nivel nacional como autonómico. Unas acciones que deben ir encaminadas hacia la sostenibilidad y la regeneración ambiental de los países receptores".
RECURSOS MUNDIALES: LA RIQUEZA DEL POBRE
Gestionar los ecosistemas para combatir la pobreza
ISBN: 978-84-932176-4-8
DISPONIBLE EN LIBRERÍAS EN MARZO

FOTO FAO/Djibril Sy: MUSTAFA NYANG. UN POBRE DE 15 AÑOS.
VIVE EN GAMBIA, ÁFRICA.
Informe elaborado con:
PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO (PNUD)
PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL MEDIO AMBIENTE (PNUMA)
BANCO MUNDIAL (BM)
INSTITUTO DE RECURSOS MUNDIALES (WRI)
Edición en español con el apoyo principal de:
FUNDACIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN Y EL DESARROLLO AMBIENTAL (FIDA)
LA CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO DE LA COMUNIDAD DE MADRID
y la colaboración de:
REVISTA ENERGÍAS RENOVABLES, REVISTA INTEGRAL, DEPARTAMENTO DE MEDIO AMBIENTE DE COMISIONES OBRERAS –CC.OO.–, INSTITUTO SINDICAL DE TRABAJO, AMBIENTE Y SALUD (ISTAS), NOTICAS 24 HORAS.COM: LAS NOTICIAS DE LA TIERRA.

FOTO FAO: MUSTAFA CON SU MADRE Y SU PEQUEÑO HERMANO KEBA
ÍNDICE DE CONTENIDOS POR PÁGINAS:
Presentación vii
Prólogo ix
PARTE I. LA RIQUEZA DEL POBRE
CAPÍTULO 1. NATURALEZA, PODER Y POBREZA 3
? Vincular ecosistemas, gobernanza y pobreza 4
? La persistencia de la pobreza 5
? El simple crecimiento no es suficiente 11
? El medio ambiente afecta a los pobres 13
? La naturaleza como peldaño económico fundamental 16
? Una mejor gobernanza es vital para conseguir mayores ingresos 19
? El medio ambiente como vía hacia la gobernanza democrática 25
? Unir medio ambiente y gobernanza en la lucha mundial contra la pobreza 26
? De la vulnerabilidad a la riqueza 27
CAPÍTULO 2. LOS ECOSISTEMAS Y EL SUSTENTO DE LOS POBRES 33
? ¿Qué importancia tienen los ingresos ambientales? 34
? Los recursos mancomunados como fuente de ingresos ambientales 40
? ¿Quién obtiene más ingresos ambientales: los ricos o los pobres? 44
? Ingresos ambientales según ecosistema 45
? El papel de la ganadería 51
? Los beneficios sociales de los ecosistemas 51
? Edificar sobre la solidez de los ecosistemas 52
CAPÍTULO 3. EL PAPEL DE LA GOBERNANZA 55
? La tenencia de los recursos y los derechos de propiedad: acceso y propiedad 56
? Descentralización: ¿puede ayudar a los pobres? 62
? Los derechos a la información, la participación y la justicia: la importancia de tener voz 69
CAPÍTULO 4. CUATRO PASOS HACIA MAYORES INGRESOS AMBIENTALES 79
1. Mayores ingresos gracias a una mejor gestión de los ecosistemas 80
? Una mejor gestión exige un enfoque ecosistémico 80
? Beneficios económicos de una mejor gestión 81
2. Hacia una gobernanza eficaz:
empoderar a los pobres para que se beneficien de la naturaleza 83
? Asegurar la propiedad y los derechos sobre los recursos a través de una reforma de la tenencia 83
? Descentralizar favoreciendo a los pobres: gestión comunitaria de los recursos naturales 87
? Mantener la gestión comunitaria en favor de los pobres 89
? Un rol de continuidad para el Estado 92
3. Comercializar los bienes y servicios de los ecosistemas 96
? Ofrecer ayuda a la comercialización 96
? Comprender las limitaciones del transporte 97
? Hacer accesibles los créditos 97
? Conseguir un valor mayor 98
? Aliarse con el sector privado 101
? Mantener la sostenibilidad en mente 104
4. Aumentar el flujo de ingresos de la naturaleza: la retribución por servicios ambientales 105
? Los retos de la RSA en pro de los pobres 108
Más allá de los ingresos ambientales 109
CAPÍTULO 5. CONVERTIR LOS BIENES NATURALES EN RIQUEZA: CASOS 113
? La naturaleza en manos locales: el caso de las conservaciones de Namibia 114
? Más agua, más riqueza en el pueblo de Darewadi 124
? Regenerar los bosques: el proyecto HASHI en Tanzania 131
? Testigo directo: empoderar comunidades indonesias para combatir la tala ilegal 139
? Pueblo a pueblo: recuperando las pesquerías costeras de Fiji 144
SECCIÓN ESPECIAL. POLÍTICAS MUNDIALES DE DESARROLLO:
HACER QUE LOS ODM Y LOS DERP BENEFICIEN A LOS POBRES
Y AL MEDIO AMBIENTE 153
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) 154
? Una ruptura con el pasado 154
? Más de lo mismo para el medio ambiente y la gobernanza 154
? Centrarse en la naturaleza equivocada 154
? Acertar con las metas y los indicadores 157
? Fomentar el medio ambiente y la gobernanza como temas transversales 160
Estrategias de Reducción de la Pobreza (DERP) 162
? También necesitan una revisión medioambiental 162
? Situar el medio ambiente en el corazón de los DERP: la promesa incumplida 163
? Mejorar el tratamiento de los ingresos ambientales en los DERP 165
? Pasos hacia unas DERP más eficaces 170
SEGUNDA PARTE. TABLAS ESTADÍSTICAS
1. Población y educación 176
2. Salud humana 180
3. Género y desarrollo 184
4. Ingresos y pobreza 188
5. Economía y flujos financieros 192
6. Instituciones y gobernanza 196
7. Energía 200
8. Clima y atmósfera 204
9. Recursos hídricos y pesquerías 208
10. Biodiversidad 212
11. Uso del terreno y asentamientos humanos 216
12. Alimentación y agricultura 220
Agradecimientos 227
Referencias 230
Índice 245
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FOTO FAO: LA FAMILIA DE MUSTAFÁ AL COMPLETO. UN PADRE, DOS ESPOSAS, 10 HIJOS.

