Palacio de
la Zarzuela, Madrid, Abril 2000 Me alegro de tener ocasión de
presentar esta tercera entrega del informe bianual de “Recursos
Mundiales”, que facilita al público español e hispanoamericano una
información especialmente objetiva y contrastada, gracias a la labor del
Instituto de Recursos Mundiales. La solvencia de esta obra está
garantizada por la colaboración en su elaboración del Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo, el Programa de las Naciones Unidas para el
Medio Ambiente y el Banco Mundial. Una cooperación que se dirige al
fomento del crecimiento económico y el bienestar de la humanidad, vinculado a
la conservación de los recursos naturales y la integración medioambiental
como factores que estimulan la prosperidad. Según indica su título, este libro
es una “guía global de Medio Ambiente”, basada en la contundencia de los
datos y en la fiabilidad de sus fuentes. De ahí su gran utilidad, tanto en el
ámbito educativo, cuanto para quienes toman decisiones relacionadas o que
repercuten en los recursos naturales. Esta edición dedica especial atención a la salud de la población y a las
amenazas que se ciernen sobre ella a causa de la contaminación industrial y
de los alimentos. Este es un aviso, o mejor, un
aldabonazo, a nuestra conciencia colectiva, pues es evidente que la
mejora del nivel sanitario, especialmente allí donde es más urgente, es la
base, si no el supuesto, de cualquier proyecto de desarrollo. El nuestro será más eficaz y
duradero cuanto más se preocupe por nuestros ecosistemas vitales y bienes
comunes. Felicito, pues, a los editores de esta obra e invito a cuantos hablan y piensan en español, a quienes va dedicada, a aprovechar los datos y argumentos que le dan cuerpo y a sacar de su lectura las consecuencias necesarias.
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