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| Presentación de 'Recursos mundiales 2000' (II) | (2/3) | Índice general |
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ESTRATEGIAS Puesto que muchas de estas situaciones ambientales son evitables, el mensaje propuesto en esta sección especial sobre el medio ambiente y la salud es la prevención de los problemas sanitarios mediante la gestión ambiental, antes que a través del tratamiento de las enfermedades y las dolencias después de que se hayan producido. El informe ofrece estrategias sobre cómo pueden frenar e incluso detener un deterioro mayor en todo el mundo los gobiernos, las agencias de desarrollo, los grupos que diseñan las políticas, los negocios privados, las comunidades y los individuos. La brecha cada vez creciente de los ingresos y la salud: los pobres cada vez más pobres y más enfermos Las estrategias ambientales preventivas, según explica el informe, pueden aportar múltiples beneficios, no solo a la hora de reducir los daños a corto y largo plazo para la salud, sino también a la hora de evitar deterioros ecológicos significativos y sus costes económicos subsiguientes. Tal como explican los dirigentes de las cuatro organizaciones del informe en el editorial escrito conjuntamente: "Se pueden emprender muchas acciones prácticas, sensatas y de bajo coste, y no se llevan a cabo. Tales acciones incluyen un mayor acceso al agua, el saneamiento y la educación higiénica; la garantía de que la basura se recoge y elimina correctamente; y el control de los insectos y animales transmisores de enfermedades, especialmente los mosquitos que transmiten la malaria, el dengue, la fiebre amarilla y otras enfermedades tropicales". De modo significativo, el informe subraya cómo la carga de las enfermedades más curables, vinculadas al medio ambiente, está siendo soportada de manera desproporcionada por los pobres tanto de los países desarrollados como en desarrollo. De hecho, 1.300 millones de los "pobres más pobres" (una quinta parte de la población mundial total), que viven con menos de 1 dólar USA al día, y que son cada vez más incapaces de garantizarse las necesidades básicas para acceder a una vida sana -alimentos, agua, vestidos, vivienda y cuidados sanitarios adecuados- son especialmente vulnerables a las amenazas ambientales. (Véase "El impacto del medio ambiente en la salud de los pobres del mundo"). Incluso en países ricos como los Estados Unidos, los pobres tienden a sufrir de manera desproporcionada. Los pobres tienen mayor probabilidad de habitar ambientes degradados y hacinados, donde la exposición a los agentes dañinos es más persistente. Por ejemplo, el asma y la tuberculosis se están incrementando entre las poblaciones minoritarias y de renta baja, y se considera que las condiciones ambientales son factores decisivos. De modo similar, los niños pobres de las comunidades minoritarias soportan cargas más elevadas de toxicidad por plomo que los niños de comunidades más ricas. Los problemas ambientales para la salud destacados en la sección especial varían drásticamente de región a región, reflejando la geografía, la situación política, el clima (el calor y la humedad son causas fundamentales de muerte), y el nivel de inversión de un país. En los países en desarrollo, por ejemplo, las amenazas ambientales para a salud son amplias, provocadas a menudo por la falta de recursos esenciales -agua limpia, saneamiento, vivienda y nutrición adecuadas- así como por la exposición a agentes peligrosos. Estas condiciones, consideradas a menudo problemas ambientales para la salud "tradicionales", subyacen al alto número de bajas por enfermedades infecciosas en los países en desarrollo. En muchas regiones reciente y rápidamente industrializadas del mundo en desarrollo, las poblaciones corren un doble peligro, enfrentándose por un lado a la agenda inconclusa de los problemas tradicionales de la salud y otras necesidades sociales y por otro a los problemas emergentes de la contaminación industrial. Así, los ríos pueden estar contaminados por los residuos humanos y los productos químicos tóxicos, y la contaminación atmosférica puede proceder de la quema del carbón y el estiércol, así como de las emisiones de los automóviles. Esos problemas son especialmente graves en las ciudades en vías de expansión de las naciones de rápido desarrollo, como Río de Janeiro, Brasil, y Yakarta, Indonesia. |
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