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| RECURSOS MUNDIALES 2000 | Índice general > Índice local 4 |
![]() Figura 4.34 |
4.5 Recursos en peligro (7/23) El agua: ¿Se avecinan graves restricciones? La necesidad de agua en el mundo puede llegar a ser uno de los problemas de recursos más acuciantes del siglo XXI. El consumo global de agua se multiplicó por seis entre 1900 y 1995 -más del doble que el crecimiento demográfico- y sigue aumentando a buen ritmo a medida que crecen las demandas agrícolas, industriales y domésticas (1). En el plano global, el suministro de agua es abundante pero no está bien distribuido entre los distintos países. En algunas zonas el consumo es tan alto con relación a las existencias que las aguas superficiales están menguando y las reservas de aguas subterráneas se agotan más rápido de lo que se rellenan con las precipitaciones(2) (véase figura 4.34). Esta situación ha ocasionado ya serias restricciones en algunas regiones, generando déficits en el consumo humano y perjudicando los ecosistemas acuáticos. Una encuesta de las Naciones Unidas en 1997 sobre los recursos de agua dulce reveló que un tercio de la población mundial vive en países que padecen carencias entre moderadas y graves. Para llegar a este cálculo las Naciones Unidas determinaron la razón entre el consumo y la disponibilidad de agua de cada país, que es un buen baremo para calibrar la presión a la que están sometidos los recursos hídricos (3). En términos de consumo un resultado entre moderado y alto quiere decir que se sobrepasa el 20 por ciento de los recursos disponibles (4). El estudio de las Naciones Unidas deja claro que la situación global con respecto al agua empeorará considerablemente en los próximos 30 años, sin que se atisben mejoras en cuanto a su distribución o a su uso. En realidad, las Naciones Unidas anticipan que el segmento de la población mundial en países con escasez moderada o alta alcanzará los dos tercios en el año 2025. El crecimiento demográfico y el desarrollo socioeconómico conducen a un rápido incremento en la demanda de agua, especialmente por parte de los sectores industrial y doméstico. El uso industrial del agua, por ejemplo, se doblará en el año 2025 si se mantienen los patrones actuales de consumo (5). |
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