4.5 Recursos en peligro (1/23)
A pesar de la creciente sensibilidad y de inversiones cada vez más fuertes destinadas a la protección ambiental, los ataques a los recursos naturales y a los ecosistemas están experimentando un rápido ascenso en todo el mundo. El impacto de las actividades humanas alcanza los lugares más recónditos de la naturaleza. Por ejemplo, entre un tercio y la mitad de la superficie terrestre ha sido transformada por las prácticas agrícolas, la urbanización y por actividades comerciales muy diversas; cerca de una cuarta parte de las especies de aves han sido eliminadas; y más de la mitad de las aguas de superficie disponibles, al igual que una buena parte de las aguas subterráneas, han sido destinadas a usos humanos, lo que indudablemente ha producido beneficios. Sin embargo el resultado de este dominio progresivo del ser humano sobre el planeta es que ya no existe ecosistema sobre la Tierra libre de su influencia.
En esta sección se abordan algunas de las amenazas más fuertes y generalizadas que se ciernen sobre los recursos físicos y biológicos del planeta. La superficie forestal del globo, por ejemplo, enfrenta grandes peligros tanto en las regiones tropicales como templadas, debido a su reconversión para usos agrícolas y urbanos, y también para la tala indiscriminada. Los índices de deforestación siguen aumentando en muchos países en vías de desarrollo, aun cuando allí muchos de los bosques hayan sufrido un fuerte deterioro a causa de la contaminación atmosférica. Los riesgos para la gran variedad de especies vivientes también se están viendo aumentados. Estos atentados contra la biodiversidad son especialmente intensos en sistemas acuáticos como los arrecifes de coral o los hábitats de agua dulce en los cursos fluviales, lagos y humedales. La bioinvasión de especies exóticas introducidas de forma accidental como consecuencia del comercio y el turismo, o por medio de importaciones agrícolas, originan una suerte de "contaminación biológica" que representa una amenaza progresiva para la biodiversidad mundial tanto acuática como terrestre.
Otros recursos se enfrentan a una fuerte reducción en un futuro próximo. A falta de normativas estrictas para aminorar la presión sobre la pesca, muchas pesquerías siguen disminuyendo, con el consiguiente peligro tanto para una gran fuente de alimentos como para el empleo que de esta actividad se deriva. Entre tanto, la disponibilidad de agua llegará a ser una de las principales limitaciones para el desarrollo de muchas regiones en los próximos años. Esta sección también da cuenta de los recientes esfuerzos por ponerle una etiqueta de precio a los servicios que los ecosistemas naturales tales como bosques y humedales proporcionan al mundo sin contrapartida económica alguna. El esfuerzo inicial para asignar valores económicos a estos servicios esenciales aparecen como un modo eficaz para demostrar los costes de la continua degradación de los sistemas vitales del globo.