4.4 Los bienes comunes globales (9/16)
Si se toman ciertas medidas por parte de los países tanto industrializados como en vías de desarrollo, se podría completar la transición hacia sustancias no dañinas para la capa de ozono. Para acabar con el mercado negro hace falta un mejor seguimiento del comercio de los CFC; por ello, las naciones que firmaron el Protocolo de Montreal introdujeron recientemente una enmienda para establecer un sistema de licencias para todas las exportaciones e importaciones de CFC. Pero para que este sistema funcione es necesario que las naciones que comercian de forma activa con estas sustancias hagan esfuerzos conjuntos para conseguir tales objetivos: una mejor formación de los agentes aduaneros, una colaboración más estrecha entre organismos y gobiernos para detectar y rastrear las actividades ilegales y castigos más duros para quienes trafiquen en el mercado negro de CFC.
Las naciones desarrolladas pueden ayudar a los países en vías de desarrollo si siguen financiando en gran medida los proyectos de conversión por medio del Fondo Multilateral. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) calcula que los 466 millones de dólares USA que los países desarrollados han acordado aportar para el Fondo en los próximos años, será suficiente para permitir a las naciones en vías de desarrollo alcanzar la fecha límite de 1999, en la que se detendrán los niveles de producción de sustancias destructoras del ozono (23). Pero en los años posteriores al 2000 se necesitarán fondos adicionales, así como una transferencia mayor de tecnologías que no usen los CFC, para poder completar su eliminación gradual (24).
Hay otras medidas que podrían acelerar la reparación de la capa de ozono. Las naciones desarrolladas podrían esforzase a abandonar los CFC que les queden de una manera más rápida, obligando al retiro o reconversión de la maquinaria que utilice CFC. Además, las pérdidas de ozono serían mucho menores si se eliminara con más celeridad la producción de halón en los países en vías de desarrollo y se destruyeran algunas de las reservas de este gas, o todas las que queden, en los países industrializados (25).