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| RECURSOS MUNDIALES 2000 | Índice general > Índice local 4 |
![]() Figura 4.19 |
4.3 Producción y consumo (4/13) La industria del papel El papel sigue siendo el vehículo principal y esencial de las comunicaciones modernas. Además de los productos tradicionales como periódicos, libros, revistas y papel de escribir, en los últimos años ha aparecido todo un mundo nuevo de catálogos de compra por correo, materiales de propaganda y de marketing y distintos tipos de papeles de uso doméstico. Por otra parte, lejos de traernos el despacho sin papeles, la llegada de la informática ha hecho que se dispare la demanda de papel. Según un cálculo, los ordenadores personales por sí solos consumen 115.000 millones de hojas de papel al año en todo el mundo (1). La comunicación, sin embargo, supone menos de la mitad del consumo de papel en el mundo; la floreciente industria del embalaje absorbe una porción mayor (2). En muchos países occidentales, el consumo elevado de papel ha comenzado a considerarse un símbolo del consumo excesivo y del derroche de la sociedad moderna. En los países en vías de desarrollo, el consumo de papel está creciendo con rapidez -a razón de más de un 7 por ciento anual entre 1980 y 1994-, pero el consumo medio per capita se mantiene bajo, en unos 15 kilogramos al año (13). Esto queda muy por debajo de los 30 a 40 kilos de papel per capita que se considera el mínimo necesario para satisfacer las necesidades básicas para la comunicación y la alfabetización. En los países industrializados, el consumo es muchísimo mayor: 333 kilos per capita en Estados Unidos y 160 en Europa occidental (4). Al contrario de lo que sucede con las tendencias de consumo en otros sectores de materias básicas bien establecidos, el consumo de papel no muestra indicios de estar desvinculándose del crecimiento económico. En todo el mundo, el consumo de papel se ha multiplicado por 20 en este siglo, y se ha triplicado a lo largo de las últimas décadas (5) (véase figura 4.19). Se prevé que el consumo de papel habrá aumentado en un 50 por ciento para el año 2010. Se espera que el incremento mayor -de más del 80 por ciento- se dé en los países en vías de desarrollo de Asia, en donde la demanda está subiendo con fuerza debido a un crecimiento rápido tanto de la renta como de la población (6). Asimismo, se espera que América del Norte y Europa puedan mantener su actual equilibrio entre oferta y demanda. Asia, sin embargo, a pesar de que presenta los incrementos más rápidos del mundo en cuanto a producción local de madera, probablemente sufrirá déficit en el suministro de todos los productos de la madera, pero sobre todo de pulpa y de papel, poco después de que finalice el siglo XX (7). Las preguntas claves tienen que ver con cómo y desde dónde se podrá satisfacer la demanda de papel en el futuro. |
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