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RECURSOS MUNDIALES 2000 Índice general > Índice local 4

4.1 La población y el bienestar humano (10/11)

Sobre el número de muertes por SIDA

La epidemia del SIDA se ha propagado más de lo que se creía con anterioridad y para finales de 1997 no mostraba aún signos de estabilización, según un informe reciente del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (UNAIDS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) (1). Según estos cálculos revisados, 30.600.000 personas están infectadas con del virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) que causa el SIDA, y 11.700.000 han muerto de la enfermedad, 2.300.000 sólo en 1997. Este cálculo del número de personas infectadas con el virus es aproximadamente el 30 por ciento más elevado que el del año anterior, reflejando nuevas formas de extrapolación a partir de las cifras a nivel del país más que a nivel regional. Se cree que aproximadamente 5.800.000 personas se han infectado con el VIH en 1997. De estas nuevas infecciones, más del 40 por ciento ocurren en las mujeres, y más del 50 por ciento en adultos jóvenes entre 15 y 24 años.

Estas desigualdades de las enfermedades entre países ricos y pobres son enormes y siguen creciendo. Según el nuevo informe, más del 90 por ciento de las personas infectadas con el VIH vive en los países en desarrollo, y la mayoría no sabe que está infectada; por tanto, no se toman precauciones para prevenir la expansión de la enfermedad. Las tasas de infección están creciendo en el África subsahariana, la región más pobre del mundo, mientras que las regiones ricas de Europa occidental y Norteamérica, las tasas están descendiendo drásticamente. En Europa occidental, según los últimos datos, el número de nuevos casos descendió el 30 por ciento aproximadamente entre 1995 y 1997. Aún más, muchos infectados con el VIH en los países ricos tienen acceso a drogas antivíricas que retrasan el progreso de la enfermedad; estas drogas caras no están al alcance de los países pobres (ni de los pobres en los países ricos).

La epidemia del SIDA ha sido especialmente devastadora en el África subsahariana, donde residen en la actualidad dos tercios del total de las personas infectadas con el virus. Aunque África ha sido durante mucho tiempo la región con la cifra más alta de personas infectadas, los expertos del Banco Mundial creían que la epidemia se estaba estabilizando (1). Los últimos cálculos de la UNAIDS/OMS cuestionan esas afirmaciones, asegurando que el 7,4 por ciento de la población adulta entre 15 y 49 años está infectada en la actualidad. En las áreas más golpeadas, la tasa es mucho más alta. En Botswana, por ejemplo, se cree que aproximadamente el 30 por ciento de la población adulta está infectada, doblando la cifra de hace sólo 5 años.