4.1 La población y el bienestar humano (1/11)
Aunque la población del mundo aún está creciendo, lo está haciendo a un ritmo menor del que los demógrafos habían proyectado hace sólo unos pocos años. Los importantes logros recientes en la esperanza media de vida, la reducción de las tasas de mortalidad infantil y la creciente proporción de niños escolarizados proporcionan bases firmes para el optimismo acerca del bienestar humano. Muchos de estos logros han sido posibles gracias a unas tasas de crecimiento económico sin precedentes en muchos países. Se espera que entre 3.000 y 4.000 millones de personas experimenten mejoras sustanciales en su nivel de vida hacia finales del siglo XX.
Sin embargo, estos éxitos globales enmascaran problemas urgentes, y a veces con tendencia a empeorar, a nivel local o regional, especialmente en los países en desarrollo. Más de la cuarta parte de la población mundial no ha participado del progreso económico y social experimentado por la mayoría y vive aún en la pobreza. El hambre, las enfermedades, el analfabetismo y la escasa libertad de elección o acción son problemas persistentes en muchos de los países menos desarrollados del África subsahariana y del sur de Asia, así como en partes de Asia Central y Sudamérica. La presión del crecimiento de la población puede contribuir al estado de privación humana, especialmente en las zonas rurales pobres donde la competición por la tierra y el agua puede dañar la capacidad del medio ambiente local. El crecimiento rápido de la población está alimentando también los problemas en muchas ciudades, donde puede superar la capacidad de las autoridades municipales para proporcionar incluso los servicios elementales.
Sin embargo, la interacción del crecimiento de la población y el bienestar humano es compleja y no es cuestión de cifras solamente. La capacidad de los países para apoyar las poblaciones crecientes se potencia cuando esos países logran una distribución de la riqueza suficiente y equitativa, un desarrollo tecnológico, un gobierno eficaz, instituciones fuertes y estabilidad social. Esta sección explora algunas tendencias recientes del crecimiento de la población y el cambio demográfico, así como de los indicadores claves de la prosperidad humana y el desarrollo social.