CSN Ascó podría ser sancionada con una multa récord
Publicado por Editor on Tagged CALENTAMIENTO GLOBAL, NOTICIASMadrid. Buenosdiasplaneta.org/Efe. La sanción a la central nuclear de Ascó (Tarragona) por los incidentes registrados en noviembre del pasado año, que incluyeron la detección de partículas radiactivas en el exterior del edificio, podrá oscilar entre 9 y 22,5 millones de euros, la máxima impuesta a una instalación de este tipo.
El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear ha acordado hoy proponer al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio la apertura de un expediente sancionador a esa central, que incluye cuatro propuestas de sanción graves y dos leves, ha informado el CSN en una nota.
Las conclusiones del Pleno se fundamentan en que, aunque no ha existido daño a la población ni al medio ambiente y la estimación en términos de riesgo es remota y de carácter leve, se han producido fallos significativos en el control y el suministro de información al Consejo por parte del titular de la planta.
El acuerdo se ha adoptado por unanimidad y será ahora el Ministerio de Industria el que deberá iniciar el expediente y aplicar la sanción que corresponda.
La propuesta del Pleno incluye una sanción grave en grado máximo, cuya cuantía oscila entre 4,5 y 9 millones de euros; tres graves en grado medio (entre 1,5 y 4,5 millones) y dos leves en grado medio (de 15.000 a 150.000 euros), de acuerdo con la ley de reforma del CSN.
Esa ley, aprobada el pasado mes de octubre, elevó las sanciones hasta un máximo de 30 millones de euros, diez veces más de la multa que se podía imponer hasta ese momento.
Las instalaciones de la central registraron el 29 de noviembre del pasado año un escape de partículas radiactivas procedentes de la ventilación de la planta atómica, aunque el incidente no se conoció públicamente hasta principios de abril.
El Consejo de Seguridad Nuclear clasificó en principio el suceso de nivel 1, aunque posteriormente lo elevó hasta el 2 (incidente), de acuerdo a la escala internacional INES que mide este tipo de incidentes, que abarca desde el 0 (sin significación para la seguridad) hasta el 7 (accidente grave).
Aunque todos los datos recopilados apuntaban que el impacto radiológico sobre la población y sobre los trabajadores de la central nuclear estaba por debajo de los límites legales, la empresa realizó mediciones de radiactividad a todas las personas que pasaron por el emplazamiento desde el 28 de noviembre.
La propuesta de sanción grave en grado medio se fundamenta en una emisión radiactiva con potencial de superación del límite anual de dosis para visitantes en el interior del doble vallado de la central establecidos.
Además, el CSN asegura que la central no estableció un control de contaminación externa del personal una vez descubierta la contaminación del emplazamiento y no clasificó, señalizó ni delimitó radiológicamente las zonas de libre acceso de la central tras la detección de partículas calientes el 14 de marzo de 2008 y en fechas posteriores, por lo que propone una sanción grave en grado medio.
Según el Consejo, Ascó incumplió también la instrucción sobre notificación de sucesos de centrales nucleares en operación y no proporcionó información pronta y veraz sobre la contaminación en la zona de libre acceso.
Los responsables de la planta tampoco dejaron constancia en los registros de vigilancia de la contaminación encontrada en esa zona de libre acceso.
Por su parte, la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós II (Anav), titular de la instalación, ha informado en un comunicado de que analizará detalladamente la propuesta y efectuará las alegaciones pertinentes tan pronto como ésta sea notificada al Ministerio de Industria.



Agosto 18th, 2008 at 7:52 pm
GREENPEACE CRITICA EL TRATO BENÉVOLO DEL CSN HACIA ASCÓ I, A PESAR DE LA GRAVEDAD DEL ESCAPE RADIACTIVO
La multa máxima que tendría que pagar Ascó I sería equivalente a lo obtenido en tan sólo dos semanas de funcionamiento
A pesar de la apariencia de sus cifras, las sanciones incluidas en la propuesta de expediente sancionador a la central nuclear Ascó I (Tarragona) presentada hoy por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo (MITyC), resultan decepcionantes e implican un trato muy favorable a la central. La multa máxima, en caso de aplicarse el tramo más alto en todas las sanciones propuestas, alcanzaría los 22 millones de euros, que es el equivalente al beneficio que obtienen en tan solo unas dos semanas de funcionamiento de la central (1,2 M€ de beneficio diario por la venta de electricidad).
Más que aumentar la cantidad económica de la sanción, el CSN tendría que haber calificado las sanciones como “muy graves” ya que del escape (sucedido a finales de 2007 y que la central ocultó durante varios meses incluso al propio CSN) se ha derivado un peligro grave para la seguridad o la salud de las personas y para el medio ambiente. Sin embargo, con este expediente sancionador el CSN redunda en la actitud que ha elegido desde el primer momento: minimizar la relevancia del accidente en beneficio de los propietarios de la central nuclear.
El análisis realizado por Greenpeace a partir de los datos proporcionados por el propio CSN demuestra que más del 86% de las partículas calientes recogidas hasta principios de junio de 2008 (cerca de un millar, que es sólo una pequeña fracción del total de partículas que se liberaron al medio ambiente), producían una radiactividadsuficiente como para superar los límites legales aplicables a miembros del público en caso de contaminación interna. Y más del 27% del total de partículas producirían dosis superiores a 20 mSv, límite legal de los trabajadores en un año.
Para tres de esas partículas, el CSN consigna tasas de dosis de nada menos que 1 mSv/h, que es el nivel mínimo para la clasificación de zona naranja en una central nuclear, que es una zona de permanencia estrictamente reglamentada. Estas tres partículas darían lugar a unas dosis superiores a 216 mSv en 9 días, lo que equivale a 400 veces por encima del límite del público. Estos niveles de radiactividad son suficientemente elevados como para que también se deban analizar supuestos de exposición y contaminación externa, ya que las dosis equivalentes que producirían en órganos como la piel o las extremidades serían muy elevadas, muy por encima de los límites aplicables.
Además, las sondas de detección de la Red de Vigilancia Radiológica Ambiental (REVIRA) del CSN detectaron con total claridad la fuga, incluso en sondas separadas por decenas de kilómetros entre sí. Así pues, las gráficas comparativas de una sonda ubicada en la propia central y de otra ubicada en la playa de la Almadraba, a unos 50 kilómetros de la central, dan plena constancia de que los picos de radiactividad medidos en ambas estaciones no sólo no eran medidas espurias, como en su día aseguró el CSN, si no que existe una evidente correlación entre los momentos en los que se arrancó el sistema de ventilación normal del edificio de combustible y las emisiones de radiactividad al medio ambiente detectadas en ambas estaciones de la red.
“A todas luces, gracias a la benevolencia del CSN, a Ascó I le va a salir más barato pagar una multa ridícula por haber ocultado conscientemente el escape radiactivo durante meses mientras mantenía la central en marcha, que haberse comportado responsablemente y haber parado la central cuando se produjo la contaminación del sistema de ventilación a finales de noviembre de 2007″, -ha declarado Carlos Bravo, responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace.
Ante la operación irresponsable de Ascó I por parte de la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós (ANAV), Greenpeace exige al CSN y al Gobierno que retire la licencia de explotación a ANAV y suspenda cautelarmente la actividad de estas centrales nucleares.
En 2005, otro grave suceso en la central Vandellós II, también gestionada por ANAV, supuso otro Nivel 2 en la INES. Ese suceso, que fue calificado por el CSN como “el más grave después del accidente de Vandellós I en 1989″, también fue ocultado por ANAV durante meses. El CSN reconoció, en una investigación parlamentaria, que en el caso citado de Vandellós II, ANAV priorizó sus intereses económicos a la seguridad y mantuvo esa central funcionando en condiciones de “seguridad degradada”.
A pesar del escándalo social y político que ello supuso, ANAV no aprendió ninguna lección y siguió operando de forma irresponsable sus centrales, como ha demostrado el escape radiactivo de Ascó I. Al igual que entonces, el CSN y el Gobierno siguen actuando de forma permisiva con las centrales nucleares.
Agosto 19th, 2008 at 5:18 pm
Sebastián anuncia sanción “contundente” y expediente a Endesa en septiembre
El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, dijo hoy que su departamento aplicará una sanción “contundente” a Endesa, empresa propietaria de la central nuclear de Ascó I, en Tarragona, a la que se le abrirá expediente para ello el próximo mes de septiembre.
Tras visitar las instalaciones de la empresa alimentaria ElPozo en Alhama de Murcia, no especificó a cuánto ascendería esa sanción, que estará dentro de la horquilla propuesta por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que recomendó ayer una de entre 9 y 22,5 millones por los incidentes registrados en noviembre, entre ellos la detección de partículas radiactivas en el exterior del edificio.
Según Sebastián, el ministerio, que no ha recibido aún ni siquiera el informe del CSN, tiene un plazo legal de tres años desde que se produjeron los incidentes para abrir expediente sancionador, pero se va a hacer el mes próximo, antes de que haya pasado un año, y doce meses para resolverlo, pero “no se va esperar tanto tiempo, y se va a intentar cerrar lo antes posible”.
“Estemos a favor o en contra de la energía nuclear, todos estamos de acuerdo en que ha de ser segura, y ser segura es que no pueda haber ni manipulaciones ni ocultaciones, por lo que seremos contundentes en la sanción a la empresa si consideramos, como ha hecho el CSN, que ha habido una falta grave, de grado máximo, en el desarrollo de su actividad”, aseguró el ministro.
Respecto a las críticas de organizaciones ecologistas, que tachan de ridícula la multa propuesta, pues equivale al beneficio que Endesa puede obtener en pocos días de la energía producida por la central nuclear, Sebastián señaló que el Gobierno tiene que ceñirse a la ley, que estipula que debe aplicar una sanción sobre la base de la recomendación del CSN.
Por otro lado, reconoció que los datos del número de turistas que visitaron España el pasado julio “no pueden ser muy buenos” cuando se den a conocer oficialmente el próximo jueves 21, puesto que se dejará sentir en ellos el crecimiento económico negativo experimentado por Alemania, Francia y Reino Unido, “países bastante más golpeados que España por la crisis internacional”.
“Si cuando los examinemos los datos del mes de agosto éstos no son buenos, presentaremos para el último trimestre del año un plan” para la reactivación del sector, anunció.
Por otra parte, se congratuló del descenso del precio del gas licuado un 4,12 por ciento, que definió como una “muy buena noticia” que se suma a la anterior bajada del precio de los combustibles, que, auguró, volverá a repetirse en los próximos meses.
Por último, se mostró optimista sobre la situación económica, al afirmar que, a pesar de que las más dependientes de la construcción “van a tener un mayor impacto del ajuste del sector”, todas las comunidades autónomas españolas “tienen una estructura industrial y de servicios que compensará la economía, que saldrá adelante con más fuerza y hacia sectores más productivos y competitivos que el inmobiliario”.
Agosto 21st, 2008 at 9:20 am
Los verdes piden al CSN datos sobre movimientos del subsuelo de central Ascó
El colectivo Els Verds-Alternativa Verda ha pedido al Consejo de Seguridad Nuclear que investigue los posibles movimientos que ha sufrido el subsuelo de la central de Ascó, y si como consecuencia de éstos se ha producido contaminación radiactiva en las capas freáticas.
En una carta dirigida a Isabel Mellado, directora de Seguridad del CSN, a la que tenido acceso Efe, se denuncia que el seguimiento que se hace sobre esta central no contempla los movimientos del subsuelo ni de las capas freáticas, a pesar de que hay varios informes sobre la elevación del subsuelo en el edificio de contención, donde se encuentra la vasija en la que tiene lugar la fusión de uranio.
Amparándose en el derecho constitucional a la defensa de la salud de la población y de las futuras generaciones, Santiago Vilanova, en calidad de presidente de Els Verds-Alternativa Verda, pide además formalmente que este seguimiento del subsuelo se haga también en la central nuclear de Vandellós y en todas las centrales nucleares que actualmente funcionan en España.
La petición se basa en la decisión del Gobierno francés de llevar a cabo un seguimiento del subsuelo y de las capas freáticas de los 19 complejos del país, en los que hay un total de 58 reactores, a raíz de unos incidentes ocurridos en las nucleares de Tricastin y de Romans-sur-Isère.
Según explican los verdes en la carta, en diciembre de 1972 dos ingenieros de caminos alertaron en un informe sobre el subsuelo hecho para las compañías eléctricas propietarias de la central nuclear de Ascó, de que “la marga tiene carácter arcilloso y además en ella el yeso es un componente esencial”.
El informe añadía que “en un medio de estas características pueden presentarse problemas de expansividad, contra los cuales la existencia de testigos hinchados en la primera campaña de sondeos debe ponernos en guardia”.
También recuerdan que en marzo de 1977 el edificio de contención, donde está la vasija en la que tiene lugar la fusión del uranio, sufrió un fenómeno de elevación del subsuelo de diez centímetros, que tuvo que ser resuelto con la inyección de cemento en la base.
Además destacan que hay otros documentos, entre ellos uno titulado “Estudio estructural de Ascó considerando el levantamiento de sus cimientos”, de enero de 1978, y otro “Informe sobre la expansión de las margas. Previsión de movimientos”, que tratan sobre esta cuestión.