ADIÓS LULA Marina Silva renuncia al Ministerio de Medio Ambiente de Brasil

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Marina Silva 

FOTO Elza Fiúza/ABr. MARINA SILVA


COMENTARIOS Y REACCIONES Greenpeace dice que la dimisión demuestra que Lula abandonó la Amazonía

LULA, NERVIOSO, OFRECE EL PUESTO A CARLOS MINC, UNO DE LOS FUNDADORES DEL PARTIDO VERDE

Es el actual secretario de Ambiente del estado de Río de Janeiro, y está de viaje en París. Aún no se sabe si aceptará.

El Instituto Socioambiental (ISA) recordó la "incansable batalla" que Silva trabó "en favor del desarrollo sustentable" y consideró su renuncia "una gran pérdida para el Gobierno y para Brasil". Según la secretaria general de WWF-Brasil, Denise Hamú, "se trata de una clara demostración de que el área ambiental no tiene espacio en este Gobierno" y la renuncia fue consecuencia de "continuas decepciones, que el movimiento ecologista comparte". El Movimiento de campesinos Sin Tierra (MST) también condenó las políticas de Lula y dijo en un comunicado que la renuncia "prueba que el Gobierno está en deuda con el pueblo brasileño en relación a su política ambiental".


Brasilia. Buenosdiasplaneta.org/Efe. La ministra de Medio Ambiente de Brasil, Marina Silva, presentó inesperadamente hoy su "renuncia irrevocable" al cargo, informaron fuentes oficiales, sin explicar las razones de la dimisión. Fuentes del despacho de Medio Ambiente confirmaron a Efe que Silva envió la carta de renuncia al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y que en la misiva aclara que no aceptará mantenerse en el cargo.

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Silva, de 50 años, trabajó en su infancia en la dura industria del caucho de la Amazonía y dedicó su vida política a la defensa del medio ambiente, en la que se involucró de la mano del líder ecologista Chico Mendes, asesinado en 1988.

El senador Sibá Machado, correligionario de Silva en el Partido de los Trabajadores (PT), que Lula fundó en 1980, confirmó que la ministra permanecía en su casa y que había decidido que solamente hablará sobre su renuncia una vez que se reúna con el presidente.

Machado, quien mantiene una estrecha amistad personal con Silva, dijo que desconocía las razones que la han llevado a esa decisión.

Fuentes del palacio presidencial de Planalto no confirmaron la renuncia, pero dijeron que Lula pretende recibir hoy mismo a Silva, quien fue nombrada ministra de Medio Ambiente en enero del 2003, cuando el ex dirigente obrero asumió el poder por primera vez.

En los inicios del Gobierno de Lula, Marina Silva era considerada una de las personas de más confianza del presidente, pero las relaciones entre ambos se fueron desgastando debido al claro apoyo del gobernante a otros ministerios volcados a fomentar el desarrollo de la Amazonía.

El último punto de conflicto fue la construcción de dos grandes centrales hidroeléctricas en el río Madeira, fronterizo con Bolivia, a las que se Silva se opuso desde el principio, en un fuerte pulso con la ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff.

Contra la resistencia de Silva, la primera de las hidroeléctricas ya ha sido subastada y la segunda será sacada a licitación la semana próxima, pese a las advertencias sobre posibles daños al ecosistema hechas por la ahora ministra dimisionaria.




6 Respuestas to “ADIÓS LULA Marina Silva renuncia al Ministerio de Medio Ambiente de Brasil”

  1. Editor Says:

    Greenpeace dice que dimisión de Silva demuestra que Lula abandonó la Amazonía

    La organización ecologista Greenpeace aseguró hoy que la dimisión de Marina Silva al Ministerio del Medio Ambiente de Brasil demuestra que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva “ha decidido abandonar la Amazonía”.

    “La renuncia demuestra que este Gobierno no es serio, no tiene respeto por el medio ambiente ni por la Amazonía”, declaró al portal Terra Magazine el director de la campaña amazónica de Greenpeace, Marcelo Furtado.

    Según el portavoz del grupo ecologista, Silva encontró muchísimos obstáculos en su gestión, pero “hizo el gran esfuerzo de colocar la agenda ambiental” en la pauta oficial y la convirtió en “un elemento fundamental de la discusión sobre el desarrollo”.

    Según confirmaron fuentes del palacio presidencial de Planalto, Lula recibió la carta de renuncia de Silva, en la que dijo que se trata de una decisión “irrevocable”, y aún no ha se ha pronunciado.

    Según Furtado, la salida de Marina Silva, una antigua militante ecológica, es una especie de “crónica de muerte anunciada”, que era esperada por los movimientos sociales.

    “El Gobierno de Lula liberó los transgénicos, retomó el programa nuclear, está promoviendo la construcción de más plantas nucleares, ensucia la matriz energética con su apoyo a las termo-eléctricas y fomenta la desforestación de la Amazonía, en vez de potenciar las acciones en contra”, afirmó Furtado.

    “Si Marina decidió patear el tablero es porque, realmente, la situación ha llegado a un punto en que no podía sustentarse”, apuntó el portavoz de Greenpeace.

    Silva, de 50 años, trabajó en su infancia en la dura industria del caucho de la Amazonía y dedicó su vida política a la defensa del medio ambiente, en la que se involucró de la mano del líder ecologista Chico Mendes, asesinado en 1988.

    Fue nombrada ministra de Medio Ambiente en enero de 2003, cuando Lula asumió el poder por primera vez, y en los inicios del Gobierno era considerada una de las personas de más confianza del presidente

    Las relaciones entre ambos se fueron desgastando debido al claro apoyo del presidente a otros ministerios volcados a fomentar el desarrollo de la Amazonía.

    El último punto de conflicto fue la construcción de dos grandes plantas hidroeléctricas en el río Madera, fronterizo con Bolivia, a las que se Silva se opuso desde el principio, en un fuerte pulso con la ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff.

    Contra la resistencia de Silva, la primera de las hidroeléctricas ya ha sido subastada y la segunda será sacada a licitación la semana próxima, pese a las advertencias sobre posibles daños al ecosistema que ha hecho la ahora ministra dimisionaria.

  2. juan alberto rojas Says:

    Esto demuestra que la politica no va de la mano con el desarrollo y cuidado del medio ambiente, ya estos personajes politicos ponen en bandeja nuestro unico pulmon que nos puede salvar de uan gran catastrofe ambiental que se podria avecinar si no cuidamos de ella.

  3. Editor Says:

    PERFIL DE SILVA

    por Eduardo Davis

    Marina Silva, una de las más porfiadas defensoras de la Amazonía, renunció hoy al Ministerio del Medio Ambiente de Brasil, tras mantener un férreo pulso durante cinco años en favor de la preservación del mayor pulmón vegetal del planeta.

    Según explicó en una carta dirigida al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, su renuncia se debió a “crecientes resistencias” que debía enfrentar “dentro del Gobierno y la sociedad” para “llevar adelante la “agenda ambiental”.

    En diciembre del 2002, un mes antes de que Lula asumiera el poder, la ardiente ecologista fue anunciada como la primera integrante del gabinete del ex líder obrero.

    “La primera señal que le transmito al mundo de que la Amazonía ahora será tratada de forma diferente es mi decisión de pedirle a la compañera Marina Silva que se encargue de la política ambiental”, declaró Lula días antes de tomar posesión del cargo por primera vez.

    Lula recreó entonces la vida de Silva: “Se alfabetizó a los 16 años. Trabajó en el caucho en la tierra de Chico Mendes y pasó parte de su vida defendiendo la preservación ambiental”, manifestó, y dijo estar convencido de que la Amazonía tendría “por fin” una política de desarrollo que considerase la preservación.

    Marina Silva, de 50 años, entró en la política de la mano de Chico Mendes, una de las primeras voces que se alzó para denunciar la destrucción de la Amazonía brasileña y que fue asesinado el 22 de diciembre de 1988 en una emboscada montada por latifundistas y madereros a los que acusaba de devastar la selva.

    La ahora ex ministra levantó las banderas de Chico Mendes y desde entonces es una de las más firmes opositoras a la degradación del medio ambiente, cuyos efectos ha visto en su selva amazónica natal y también en su propio organismo.

    Marina Silva tiene diversos problemas de salud debido a los males tropicales que sufrió de pequeña y a algunos congénitos, provocados por la contaminación de los ríos amazónicos con mercurio, metal usado por los mineros ilegales para separar el oro.

    Nacida en el aislado Breu Velho, un poblado amazónico a unos 70 kilómetros de Río Branco, capital del estado de Acre, Marina Silva aprendió a sobrevivir del caucho, la caza y la pesca al igual que sus hermanos, tres de los cuales murieron siendo niños.

    En su adolescencia, por causa de una hepatitis que no podía ser tratada en su pueblo, se trasladó a Río Branco, donde trabajó como empleada doméstica y aprendió a leer y escribir.

    Estuvo a punto de ser monja. Llegó a vivir un tiempo en un convento, en el que terminó sus estudios secundarios, y luego ingresó en la universidad, donde se convirtió en una activa militante contra la dictadura militar (1964-85).

    En 1984, como colaboradora de Chico Mendes, participó en la fundación de la filial de la Central Única de Trabajadores (CUT) en su estado natal de Acre.

    Un año después se afilió al Partido de los Trabajadores (PT) y fue elegida concejal de Río Branco, el primer cargo público para el que postuló en su vida política, que continuó en forma ascendente hasta que conquistó un escaño en el Senado en 1994.

    Pese a la amistad que les une, su relación con Lula se desgastó en los últimos años, sobre todo por la fuerte apuesta del Gobierno por el desarrollo de la región amazónica.

    Su última polémica pública con otros miembros del gabinete y con el propio Lula se debió a la decisión del Gobierno de construir dos represas hidroeléctricas en el río Madeira, fronterizo con Bolivia.

    A pesar de la firme resistencia de Silva, la primera de las dos hidroeléctricas ya ha sido subastada y la segunda será licitada la semana próxima.

    En diciembre pasado, Silva resumió en una frase su postura en relación al medio ambiente, ante críticas que recibió de Lula por su oposición a proyectos de desarrollo en la Amazonía: “Puedo perder el juicio, pero no la cabeza”, declaró.

  4. Editor Says:

    Gobierno brasileño designa a Carlos Minc como ministro de Medio Ambiente

    El Gobierno brasileño confirmó hoy la renuncia de la ministra del Medio Ambiente, Marina Silva, y también la designación del actual secretario de Ambiente de Río de Janeiro, Carlos Minc, para ocupar el cargo que deja vacante.

    Fuentes del palacio presidencial de Planalto dijeron que el jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, conversó con el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, para explicarle la decisión de ofrecer el puesto a Minc, quien viajó a París y aún no ha confirmado si acepta el cargo.

  5. Editor Says:

    Ecologistas condenan a Lula por renuncia de Silva y empresarios la celebran

    Grupos ecologistas condenaron las políticas de desarrollo amazónico del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y las vincularon a la dimisión de la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, anunciada hoy y celebrada por empresarios.

    La inesperada renuncia de Silva al cargo que ocupaba desde enero del 2003, cuando Lula asumió por primera vez el poder, sorprendió a todo el mundo político brasileño, a pesar de que las polémicas entre la ministra y el resto del Gobierno eran cada vez más públicas.

    En su carta de renuncia, Silva explicó que tomó la decisión en función de “las dificultades” que encontraba para “llevar adelante la agenda ambiental”, y por las “crecientes resistencias” que debía enfrentar “dentro del Gobierno y la sociedad”.

    Las diferencias entre esta antigua activista ecológica y el resto del Gobierno, incluido Lula, se hicieron más evidentes desde que fue anunciado el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), un plan de inversiones en infraestructura que incluye la construcción de diversas obras en sensibles regiones amazónicas.

    Entre los proyectos figuran dos represas que serán emplazadas en el río Madeira, limítrofe con Bolivia, de las cuales una ya ha sido subastada y la otra será licitada la semana próxima, a pesar de la resistencia de la ahora ex ministra.

    Además, el Gobierno presentó el pasado viernes un programa para el desarrollo sustentable de áreas protegidas al que Silva se oponía y que le fue encargado al Ministerio de Planificación a Largo Plazo, cuyo titular, Roberto Mangabeira Unger, era uno de los más férreos adversarios de la ministra.

    La renuncia ocurrió en momentos en que en Brasil hay un pulso entre los defensores del ecosistema y empresarios agrícolas que se proponen expandir los cultivos, a fin de aprovechar la actual crisis mundial de alimentos y el auge de los biocombustibles.

    Los empresarios del campo y en especial los productores de soja, a los que los ecologistas acusan de empujar la frontera agrícola hacia la Amazonía, fueron los primeros en soltar las campanas al vuelo al conocer la dimisión.

    “La ministra no estaba preocupada con el desarrollo del país. No es que la cuestión del medio ambiente no sea importante, pero ella nunca pensó en el desarrollo sustentable, sino que simplemente se opuso al desarrollo”, declaró el presidente de la Asociación de Productores de Soja de Mato Grosso, Glauber Silveira.

    Rui Prado, presidente de la Federación de Agricultura y Pecuaria de ese mismo estado, el mayor productor de granos de Brasil, se unió al coro que saludó la salida de Marina Silva y deseó que “el próximo ministro no sea tan radical como ella, que era una barrera para el desarrollo económico”.

    En el bando ecologista, el director del grupo Greenpeace, Frank Guggenheim, declaró que “las fuerzas más destructivas de la Amazonía exigían a gritos la salida de Marina Silva” y dijo lamentar que “finalmente hayan triunfado”.

    El Instituto Socioambiental (ISA) recordó la “incansable batalla” que Silva trabó “en favor del desarrollo sustentable” y consideró su renuncia “una gran pérdida para el Gobierno y para Brasil”.

    Según la secretaria general de WWF-Brasil, Denise Hamú, “se trata de una clara demostración de que el área ambiental no tiene espacio en este Gobierno” y la renuncia fue consecuencia de “continuas decepciones, que el movimiento ecologista comparte”.

    El Movimiento de campesinos Sin Tierra (MST) también condenó las políticas de Lula y dijo en un comunicado que la renuncia “prueba que el Gobierno está en deuda con el pueblo brasileño en relación a su política ambiental”.

    Fuentes oficiales dijeron que Lula, quien no se ha pronunciado públicamente sobre la dimisión, ha decidido ofrecerle el cargo al actual secretario de Ambiente del estado de Río de Janeiro, Carlos Minc, de 57 años y uno de los fundadores del Partido Verde.

    Minc está actualmente en París en un viaje oficial, por lo que aún no se sabe si aceptará el nombramiento.

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