LAS RESTRICCIONES A LA COMPRA DE ARROZ EN ESTADOS UNIDOS ELEVAN SU PRECIO A MÁXIMOS HISTÓRICOS
Publicado por Editor on Tagged CALENTAMIENTO GLOBAL, NOTICIASLas dos mayores cadenas de venta mayorista en Estados Unidos, Costco y Wal-Mart han decidido limitar la venta de arroz, de manera que cada persona no puede comprar más de cuatro bolsas de nueve kilos de arroz blanco al día. La medida obedece a la inflación alimentaria estadounidense, que crece a un 5%, debido a la caída del dólar, por una parte, y a la elevación de su precio en los países productores y exportadores.

El anuncio provocó una subida de este producto cercana al 3% en la Bolsa de Chicago, rompiendo la barrera psicológica de los 25 dólares por cada 100 libras. En Tailandia la subida fue del 5% y el arroz alcanzó un precio récord de 1.000 dólares por tonelada.
Por su parte, la directora del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Josette Sheeran, advirtió ayer de que las reservas de alimentos en el mundo están en su nivel más bajo de los últimos 30 años y alertó de la subida constante de los precios. La ayuda alimentaria que proporciona la ONU se ha encarecido un 40% y, según el banco Mundial, la cesta de consumo básica es un 83% más cara que hace tres años. "Creo que estamos en una nueva fase de hambre porque millones de personas que hace seis meses no estaban incluidas en la categoría de ayuda urgente han sido impulsadas a este grupo", señaló Sheeran.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió ayer que se retiren los controles a la exportación de alimentos que mantienen países como Argentina, China y Vietnam ante la elevación de precios a nivel mundial. "Instamos a nuestros miembros que son exportadores de alimentos a que eviten causar trastornos en los mercados mundiales, mediante las restricciones a la exportación de alimentos y que mantengan los incentivos a la producción nacional", dijo el portavoz del organismo, Masood Ahmed.



Abril 25th, 2008 at 12:35 pm
“Lancet” advierte del efecto de los biocombustibles en la crisis de alimentos
El cambio climático, los subsidios agrarios y, sobre todo, el cultivo de combustibles biológicos son los principales factores que influyen en la crisis alimentaria que afecta al mundo, afirma hoy “The Lancet” en un editorial.
La prestigiosa revista médica británica insta a los Gobiernos a abordar estos asuntos para paliar la crisis desatada por el aumento del precio de los alimentos, que está afectando especialmente a los países pobres y motivando revueltas en todo el mundo.
En su editorial, “The Lancet” destaca que la producción extensiva de biocombustibles es una de las principales causas del encarecimiento de los cereales.
Por ejemplo, apunta la revista, en su intento de ser autosuficiente en biocarburantes, Estados Unidos subvenciona la producción de etanol, que se obtiene, entre otras cosas, del maíz, un cultivo al que se ha dado prioridad en ese país.
El volumen de “maíz” consumido actualmente por los vehículos en EEUU “cubriría las necesidades de importación de 82 países” en los que falta comida, denuncia la publicación, que a la vez se congratula de que la Unión Europea (UE) vaya a replantearse sus objetivos de biocombustible.
El aumento del precio del trigo y del arroz el año pasado en un 130 y un 120 por ciento, respectivamente, ha causado hambrunas y hundido en la pobreza a millones de personas en el mundo, señala “The Lancet”.
Además de los biocombustibles, la revista identifica otros factores que contribuyen a la crisis, como el incremento de la población mundial -se espera que crezca en 3.000 millones para 2050-, que hace que se consuman más alimentos, sobre todo carne en las economías emergentes.
También influyen un descenso de la productividad de las áreas cultivables en la última década y la quiebra del mercado hipotecario en Estados Unidos, que ha hecho que muchos especuladores inviertan en materias primas como productos alimenticios, lo que ha elevado su precio.
Además, añade “The Lancet”, los países ricos están exportando productos subvencionados a países pobres, lo que amenaza la subsistencia de los agricultores nativos.
La revista señala la dificultad de alcanzar el principal objetivo para el milenio de la ONU, reducir la pobreza mundial a la mitad.
“The Lancet” recomienda a los gobernantes con influencia y las instituciones implicadas, como la ONU o el Banco Mundial, actuar conjuntamente para abordar la crisis, que no debe resolverse con soluciones a corto plazo sino afrontando “la raíz” del problema.
Por ejemplo, señala la publicación, EEUU y Francia han sido de los primeros en ofrecer ayuda humanitaria contra la carestía de los alimentos, cuando, según el editorial, lo que deberían hacer es abolir los subsidios agrícolas que dan a sus granjeros.