EDITORIAL BALI La Unión Europea deberá presionar más hacia los dos lados y no especialmente hacia uno

Publicado por Editor on Tagged CALENTAMIENTO GLOBAL, NOTICIAS

AHORA LA UE Y ESTADOS UNIDOS TIENEN QUE COORDINARSE MÁS ANTE LOS INTERESES DE LOS GOBIERNOS DE LAS GRANDES ECONOMÍAS EN DESARROLLO

Los dos representantes de Estados Unidos en Bali

FOTO ISSD: LA DELEGACIÓN DE EEUU EN BALI CON PAULA DOBRIANSKY

Madrid. Ecoespaña.
Estados Unidos siempre ha tenido miedo a quedarse solo en este tipo de reuniones globales para 'salvar el planeta'. Ya era así en 1992, en la Cumbre de la Tierra de Brasil, con la primera negociación del Convenio de Cambio Climático y el de Biodiversidad. Hoy, con un gobierno nuevo en Australia (su gran aliado en esto hasta hace unas semanas), los impactos informativos que ha recibido la opinión pública y el récord de temperaturas globales de los últimos seis años, lo que tenía era pánico.

La subsecretaria norteamericana de Estado para la Democracia y los Asuntos Globales, Paula Dobriansky, aseguró: "Nos unimos al consenso", y todo el mudo suspiró de alegría.

Pero ese anuncio ya lo había hecho en las negociaciones previas con la UE y varias decenas de naciones reunidas durante toda la noche para conseguir la 'Hoja de ruta' que lleve al planeta a intentar empezar a reducir sus emisiones artificiales de gases de efecto invernadero.

Los peros de Estados Unidos en el pleno final eran porque "sólo queremos asegurarnos de que todos actuamos juntos", en referencia a China, India y el resto de grandes naciones en desarrollo.

Éste será el gran reto de Europa y Estados Unidos a partir de ahora, y ya lo era antes, incluso para la administración Republicana, que no está contagiada en su totalidad por los 'petroleros' que siempre apoyan al Presidente Bush.

Nadie debe olvidar que EE UU, al igual que el global de la UE, ya está estabilizando y reduciendo sus emisiones. Los datos están ahí y la atmósfera es una tanto para el CO2 de China como para el del estilo de vida norteamericano.

La forma más barata de empezar a conseguirlo serán los fondos y ayudas para evitar la deforestación brutal que se está produciendo precisamente en esas grandes economías emergentes dirigidas por gobiernos que, aunque necesiten quemar más y más carbón y petróleo, no deberían demorar un plan radical de choque contra la deforestación de sus selvas y bosques. La corrupción local  nacional está demasiadas veces detrás de las inmensas talas que destruyen la riqueza de los pobres rurales: los ecosistemas.

La Unión Europea (y la ONU) debió y deberá presionar más hacia los dos lados y no especialmente hacia uno. No hay tiempo, según el IPCC. 

Pronto llegará el enfrentamiento con las naciones en desarrollo por las propuestas europeas de imposición de tasas a los productos importados de naciones que no cumplan los compromisos para evitar el descomunal incremento de emisiones. Las 'nuevas' fábricas están allí.



Comentar la noticia