Los ecologistas acogen los anuncios de Sarkozy con prudente satisfacción
Publicado por Editor on Tagged NOTICIASLOS VERDES HABLAN DE CAMPAÑA DE PROPAGANDA
LOS SOCIALISTAS DUDAN DE QUE PASE DE PALABRAS A HECHOS
REACCIONES DE LA PATRONAL, AGRICULTORES Y SINDICATOS
París. Anne Leroux. Las asociaciones ecologistas reaccionaron en general de forma positiva a los anuncios para la protección del medioambiente del presidente francés, Nicolas Sarkozy, a la espera de que se precisen y concreten. Arropado por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el flamante Nobel de la Paz y ex vicepresidente de EEUU, Albert Gore, el jefe de Estado anunció hoy una batería de medidas para emprender en Francia una "revolución" ecológica que la convierta en un país "ejemplar" en cuanto al desarrollo sostenible.
Sarkozy, que defendió el principio de precaución, hizo suyas muchas de las propuestas consensuadas en una conferencia nacional protagonizada por ONGs ecologistas, sindicatos, patronal, colectividades locales y el Gobierno, y que afectan al transporte, la energía, el hábitat, la agricultura, la fiscalidad y el comercio.
El famoso activista ecologista Nicolas Hulot, que en la campaña de las Presidenciales había pedido a los candidatos que suscribieran su "pacto ecológico", se declaró "más que satisfecho". Y se mostró especialmente feliz de que Sarkozy se haya comprometido a estudiar la creación de una tasa "clima-energía", en el marco de la revisión general de la fiscalidad. Para Greenpeace el discurso de Sarkozy contiene "avances indiscutibles" pero comporta "imprecisiones" y "ambigüedades" que requieren "vigilancia" en el seguimiento.
La federación France Nature Environnement, que agrupa a unas 3.000 asociaciones, aplaudió lo que llamó "un cambio de rumbo", pero se mantendrá alerta sobre lo que hagan el Gobierno y el Parlamento.
Las principales centrales sindicales, CGT y CFDT, también aplaudieron las ambiciones expresadas, pero se mostraron prudentes sobre los resultados, y se preguntaron sobre la financiación de las medidas. En las organizaciones patronales imperaba la satisfacción por los "equilibrios entre la necesidad de integrar los intereses ecológicos respetando a la vez los económicos", pero también la prudencia ante detalles que "pueden preocupar a ciertas empresas", y ante las eventuales repercusiones en materia de fiscalidad.
Los sindicatos de agricultores se mostraron por lo general satisfechos por la reducción prometida de los pesticidas y por el aumento de la agricultura ecológica, y divididos sobre la suspensión anunciada de los cultivos de transgénicos a la espera de un informe de expertos.
Las compañías de semillas acusaron a Sarkozy de haber "cedido a los marchantes de miedo", mientras que la Confederación Campesina del líder antiglobalización José Bové reclamó una moratoria de tres años en el cultivo de transgénicos, y la FNSEA, principal sindicato de explotadores agrícolas, pidió reglas claras antes de la siembra de maíz de primavera.
En la oposición política, informa Efe, el Partido Socialista se mostró "dubitativo" sobre la voluntad "real" de Sarkozy y de su mayoría conservadora de ir "hasta el final" de los anuncios, cuando se perciben ya varias "contradicciones flagrantes", y expresó el temor de que todo se quede en una operación de "comunicación".
Para el partido de los Verdes, el discurso del jefe de Estado es "propaganda" y "una gran operación de comunicación y propaganda". Un diputado Verde denunció medidas "cosméticas" y acusó a Sarkozy de evadirse de sus responsabilidades al remitir la fiscalidad ecológica a la Unión Europea.



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